Asociación de Vecinos de El Palo

El Copo Digital Actualidad

Personajes populares
Historia de El Palo
Autor: Manuel Luengo

28/03/2007.

El profesor Manuel Luengo ha realizado un trabajo de investigación sobre la historia del barrio, su versión complementa y enriquece la que la web presenta en su menú.

 
 
                                                                                                                                   
        
 
 
 
 
 
                                                                              
         
 
        BARRIO
 
         de
     EL PALO.
                         MÁLAGA
                       AÑO 2006.
 
 
 
 
 
 
 
 
BREVE HISTORIA:
 
El Palo, comienza en el Arroyo Jaboneros y termina en la Carretera de Olías, extendiéndose hasta las grandes alturas del monte de San Antón, y, aunque está estructurado, desde 1953, en dos parroquias, la gente sigue diciendo que es “un solo barrio con la iglesia grande y con la chica”.
   Existen varias versiones sobre el origen del topónimo “El Palo”:
    Una comenta que su origen se debe a un tronco, un palo, que arrastró una riada y quedó anclado en la placeta de las Cuatro Esquinas, por donde bajaba un arroyo.
    Otra lo atribuye al mástil de un barco naufragado que, arrastrado por el oleaje, quedó anclado en la orilla del mar.
    Y la otra, más científica quizá, es un topónimo antiguo, del latín “palus, paludis”, que significa laguna con agua estancada, que al parecer era la situación de esta zona en la antigüedad, una gran laguna creada por aluviones de los torrentes del Jaboneros y del Gálica; hasta cierto punto generadores de fiebres palúdicas por su estanqueidad.
    Sea lo que sea, las gentes del mar se daban cita “alarboreá” en El Palo, para salir a pescar.
De lo más antiguo que tenemos idea es de la gran cumbre del Monte de San Antón. Los estudios del tema nos dicen que tal santo no existió, sino fue un suplantamiento del nombre de dioses antiguos, íberos o celtas, que tenían sus templos en la cumbre de los montes.
  En sus orígenes, en las faldas del monte de San Antón, estuvo poblado por pueblos ibéricos, por el 2.000 a. de C., quienes en las alturas del monte adoraban al dios Lug. Esta veneración, fue sustituida, más tarde, por el nombre y capilla a San Antón.
  Unos 1.200 años a. de C., se asientan colonias fenicias, grandes navegadores, que en sus naves, pintaban a ambos lados de los barcos, dos grandes ojos, que, todavía hoy, se pintan en las jábegas de la zona.
  Los romanos dominan la zona por el s. I a. de C., y, esta zona estuvo bajo el dominio de Vivio Pacicco.
  La ocupación árabe, a partir de del s. VIII, debió ser importante en esta zona, dada la importancia de los restos de esta cultura encontrados aquí: restos de cerámica cerca de las cuatro esquinas, necrópolis árabe en la zona de Jarazmín, y otra necrópolis y restos de un torreón en la zona del Gálica.
  En 1483, D. Alonso de Aguilar, intenta invadir desde Antequera, el sur ocipado por los musulmanes, a través de “los montes bravos” de la anarquía, llegando al vallecito del arroyo del Peñón, hoy Jaboneros. Pero la represión sarracena fue tan dura que, aparte de los muchos muertos tuvieron que abandonar el intento, y, el día 21 de Marzo fue una gran fiesta para los moros y de llanto para los cristianos, llamándose desde ese día la Cuesta de la Matanza, a las cercanías del Arroyo Jaboneros.
  Es en el otoño de 1487 cuando Málaga es liberada por los Reyes Católicos, abriendo las puertas a una nueva vida, y con ella nos dejan también a La Virgen de la Victoria.
Los estudiosos del tema nos dicen que ya en el reparto de tierras, hecho tras la conquista de Málaga por los Reyes católicos en 1488, aparece la zona como Valle de las Viñas de Miraflores
El núcleo primitivo se creó en Cuevas de Viñas, al norte de la barriada, donde, ya desde la época romana se desarrolla una floreciente industria de viñas y olivos, incluyendo molinos de aceite, y de salazones de anchoa y boquerón en la costa.
A partir de 1669 aumenta mucho la población de esta zona, atraída por el cultivo de la viña y el vino, en el ventorrillo lagar del Valle de Miraflores. Y se abren grandes huertas, lagares y cortijos atrayendo gente a trabar, que se asientan en la zona y viven en chozas, cuevas y alguna casa, que llegan a contarse 140 casas, en 1800.
  Ese florecimiento primitivo se vino abajo, de manera que a fines del s. XVII, solamente se censan en la zona de Valle de Miraflores 35 personas, que vivían en huertas y trabajando en algún lagar persistente, como el ventorrillo-lagar “El Palo”, regentado por María Sánchez.
A finales del s. XVIII, el Palo estaba compuesto, como población y en cuanto a viviendas por chozas, cuevas y algunas casas, llegando estas últimas a 140 a principios del s. XIX. Según los datos presentados por el Arcipreste D. Juan Cholvis se pasan de 85 vecinos, 325 almas en 1800, a 306 vecinos, 1341 almas en 1830; extendiéndose la feligresía de El Palo desde la Torre de San Telmo hasta las inmediaciones de Totalán, con una extensión de cinco cuartos de leguas.
En 1860 crece la población y ya en los censos municipales de 1866, aparecen 439 personas, 225 varones y 214 mujeres, trabajando, agricultores en su mayoría, algunos pastores y criadores de cabras, y, en la parte sur, y una gran abundancia de pescadores, sobre todo de sardina, que pese a la gran abundancia y variedad pesquera, sin embargo la vida del hombre del mar atravesaba grandes fatigas y miserias, pobres, porque trabajaban mucho y ganaban poco, ya que el pescado se vendía muy barato.
 En este sobrevivir se llega a finales del s. XIX a 4.490 habitantes. 
   La influencia de Málaga sobre El Palo fue casi nula hasta que a principios del s. XX, la prolongación de la línea del tranvía fomentó el desplazamiento de muchos trabajadores paleños a la Capital. Aún hoy, le preguntas a mucha gente: “¿A dónde vas?”. Y te contestan sin ninguna aclaración: “Yo... voy a Málaga”.
   Así fue creciendo la zona hasta llegar a los 29.625 habitantes en 1986.
Ya desde 1834 existe un maestro que impartiera enseñanza en la zona, que con el tiempo llegó a llamarse en 1853 la escuela de El Palo como de Ntra. Sra. del Rosario.
El Marqués de Iznate donó su finca llamada “La Casa Grande”, que se extendía desde las ladreas del Monte San Antón hasta la orilla del mar, a los PP. Jesuitas. Y es de singular importancia el nacimiento en el 2-X-1882, en el que el Colegio de San Estanislao de Kostka abriría sus puertas a los primeros noventa y seis alumnos, comenzando así una tarea de educación y formación que los PP. Jesuitas han desarrollado en esta zona; destacamos de manera especial la labor iniciada por el P. Ciganda que llevó, a partir de 1937 la educación a los núcleos marginados de pescadores y trabajadores de la costa, asentados a la orilla del mar, creando en 1939 las Escuelas Profesionales SAFA-ICET.
Cementerio de San Juan: Dados los problemas de llevar a los difuntos a enterrar a los cementerios de Málaga, ya desde1866, se construye este Camposanto dentro de la barriada para tener un fácil y cercano acceso, para sepultar a los difuntos.
Primera Parroquia: Ntra. Sra. de las Angustias:
   A principios del s. XIX existía en la zona baja de El Palo, en una finca particular, una
pequeña capilla en honor de la Virgen del Rosario, que de vez en cuando la asistía un sacerdote de la de Santa María del Sagrario, parroquia a la que pertenecía la zona de El Palo, y allí celebraba la eucaristía los domingos, y atendía a los vecinos que se lo pedían; aunque para otros servicios sacramentales tenían que ir andando hasta la parroquia en la zona centro de la Capital, cruzando, sin puentes, los arroyos Jaboneros y Toquero. Esto motivó que se creara una Parroquia independiente, después de un larguísimo proceso de peticiones que se inicia el 12-VI-1829, instalándose, de manera provisional, en la Capilla de la Virgen del Rosario, en 1834, la pila bautismal y el sagrario; se erigió, por fin, el 6 de febrero de 1892, desmembrándose de la Parroquia del Sagrario de Málaga, y recibiendo como Titular el nombre de “Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias de Mira-flores del Palo. Málaga” y se nombra como primer párroco a D. Fernando Romero Barragán. Los límites de esta primitiva parroquia llegaban desde Arroyo Toquero, camino de Granada hasta el Arroyo de Totalán, y de estos límites hasta el mar.
 La primitiva parroquia, levantada con esfuerzo por todos, se fue llenando interiormente con retablos, altares e imágenes, donadas por otras parroquias y conventos en su mayoría; de la antigua Capilla, la pila bautismal y la imagen de la Virgen del Rosario, que había sido designada como Patrona, protectora de toda la Barriada de El Palo, ya desde los primeros momentos de su presencia en él.                                                                      
      Según comunicación de D. José Rivera Valentín, Párroco de la Barriada en 1921, el nacimiento y creación de la Parroquia y el Templo se debe a la acción notable del Sr. Obispo Excm. Sr. D. Juan José Bonel y Orbe, y las porfiadas peticiones vecinales.
 Antes de 1832, se morían sin bautizo muchos niños por no haber pila ni sacerdote que lo hiciera.
 Al conocerlo, el Sr. Bonel compró, el 18 de Junio de 1832, el terreno para la parroquia en 9.945 reales, para hacer parroquia, casa rectoral, escuelas y otras casas para alquilarlas, para, con su producto, costear el culto; también hizo gestiones para dotar de aguas a esta población, queriendo encauzar las aguas del Jaboneros y poner una fuente en la puerta de la iglesia, todo de su propio peculio.
   En el día de los Santos Mártires, San Ciriaco y Santa Paula, 18 de Junio de 1932, vino el Sr. Obispo y, con la azada, dio varias cavadas, y doce niños trajeron doce piedras; el día 25 se empezaron a abrirse los cimientos; y el día 29, fiesta de San Pedro, se puso solemnemente la primera piedra.
   En 1834, es preconizado obispo de Córdoba y, siguiendo las obras hasta Marzo de 1834, en que se marchó, habiendo gastado en las obras hasta entonces 60.000 reales; pero antes, y de una manera provisional, habilitó una Capilla existente en la finca en que hoy está el Colegio de San Estanislao, donde se daba culto a la Virgen del Rosario, y allí instaló la pila y el sagrario el 8 de Diciembre de 1833, lo que costeó de su dinero, como la concha y crismeras; y en ese día bendijo la nueva pila y bautizó a tres niñas: María de la Concepción, María de las Angustias y María del Rosario, hijas de pescadores, todo lo cual lo hizo de medio pontifical.
 La iglesia se inaugura el 22 de Enero de 1854, predicando en la celebración D. Féliz de Cádiz; quedado como templo auxiliar de Sta. María del Sagrario hasta que se erigió la parroquia en 1893.
Llegaron los tristes años de principios del s. XX y, en el 12 de Mayo de 1931, a las 4 de la tarde, la iglesia parroquial fue asaltada e incendiada; además de los libros del archivo, que databan del año 1833, fueron quemados, los bancos, altares, retablos e imágenes de la iglesia, hasta la pila del bautismo destrozaron; el reloj, que de tanta utilidad era en el Barrio y que tantos sacrificios costó, también fue des-trozado, salvándose sigilosamente y de manera prodigiosa únicamente la imagen de la Virgen del Rosario.                                                                          
   Algo parecido ocurrió en 1936, y en palabras de D. Manuel Martín Pinazo, “al estallar la revolución el día 18 de Julio, hubo necesidad de cerrar la iglesia al culto, cometiéndose innumerables crímenes, saqueos, incendios y destrucción de iglesias,...y, por fin, el día 7 de Marzo de 1937 fue reconciliada esta Iglesia Parroquial, quedando abierta al culto y a la administración de sacramentos”.
 Ya en 1944 se repara la iglesia, colocándose el nuevo altar mayor, obra del escultor malagueño Pérez Hidalgo, donado por un particular, y se renuevan las imágenes mediante donaciones generosas; incluso el reloj de la torre se repone en 1959 mediante la aportación de una colecta vecinal y la donación del Sr. García Grana; mejorándose también en 1965-67 la entrada y el lateral de la Iglesia. Actualmente, la Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias, situada en la Zona occidental de El Palo – Málaga, atiende a 16.500 h. aproximadamente, 7.923 varones + 8.577 mujeres, que se asientan en las barriadas y zonas siguientes = Echevarría de El Palo, El Drago, Villafuerte, El Lagarillo, Miraflores del Palo (zona oeste), Miramar del Palo, Playas del Palo (zona oeste), Cuevas Viñas Oeste, Pinares de San Antón, San Francisco, San Isidro, Villa Cristina.
Segunda Parroquia: San Juan de la Cruz:
Al seguir creciendo, de manera extraordinaria El Palo, en 1953 se vio la necesidad de dividirlo en dos parroquias, creándose el 19 de Marzo de 1953 la nueva Parroquia de San Juan de la Cruz, y delimitándose sus términos el 8 de diciembre. Habiendo surgido un acelerado incremento de la población, el 3 de Noviembre de 1969, se fijan los nuevos límites de las dos parroquias: “Ejes de calle del Mar, partiendo desde la playa, Cuatro Esquinas, C/ Real, Montiel, subiendo por el Arroyo del Palo hasta encontrar el Carril de Perea”.
 Primero se atendió, desde 1973, el servicio a los fieles en un pequeño local de la zona sur, hasta que en el año 1993 se edifica y estrena el nuevo templo. La Parroquia de San Juan de la Cruz, situada en la Zona oriental de El Palo – Málaga, atiende a 19.000 h. aproximadamente, 9.423 varones + 10.577 mujeres, que se asientan en las barriadas y zonas siguientes = Camino de Olías, El Candado, El Chanquete, Jarazmín, La Pelusa, La Pelusilla, Las Cuevas Este, Miraflores del Palo (zona este), Miraflores Alto, Playa Virginia, Playas del Palo (este), Podadera, Virgen de las Angustias.
A partir de los años 40, se convierte esta zona, juntamente con Pedregalejo, en un sembrado de Colegios Religiosos, que víctimas de las llamas en Málaga, se trasladaron a tierras de estas zonas, como el Colegio de la Presentación, de los Ángeles Custodios, de la Asunción, de las Esclavas, sembrando las semillas de la cultura. Todos ellos comenzaron como colegios privados. No habiendo ningún Colegio Público en la zona. Y, de la mano de la llamada “Sor Cemento”, al servicio de los niños más necesitados se eleva, a orillas del mar, el Colegio-Residencia de la Virgen Milagrosa. Hoy, ya son concertados, y los Colegios Públicos están sólo en la zona de El Palo, Valleinclán, Jorge Guillén, Miguel Hernández, Gutiérrez Mata, desde 1979 el Instituto Nacional de Bachillerato y, en edificio de anterior propiedad de los PP. Jesuitas, La Escuela Universitaria de Graduados Sociales. Únicamente, en la zona de Pedregalejo, hay un Colegio Público, en la barriada de la Mosca. Ya, más modernos, destacamos el Colegio de León XIII en Pedregalejo Alto, el Colegio Platero en el este y el Colegio Unamuno en lo alto de El Palo, y, recientemente terminado en 2006 la Traíña para niños y jóvenes disminuidos mentales y físicos.
 Son también de destacar dos grandes obras, realizadas a partir de 1935 y mantenidas por la familia Linares en esta zona: el Hospital de San Francisco y el Colegio del Dulce Nombre, para enfermos psiquiátricos y niños deficientes. También es de destacar la edificación en los años 60 de la gran Residencia de la Tercera Edad de la Seguridad Social, en la falda del Monte de San Antón.
Y también, crecen las comunicaciones, desde 1911, por el tren, que llegaba hasta Vélez, del que no queda más que la Avenida de la Estación de El Palo y la casa torreta de la Estación en la Pza. Carrascón. Y desde 1894 el tranvía, cuyos restos son, hoy día un monumento, y, por último, los Autobuses, línea 11 primero, y el 34, 33 y 29 después. Medios, como sigue diciendo la gente, para ir a Málaga.
A partir de 1950, cede la ocupación agrícola en fincas y huertas, abandonándose el campo e iniciándose la construcción de edificios. Y es a partir de 1960 en que se da la gran explosión de edificios en la zona. Con 39.167 habitantes de la actualidad. Nace Echeverría, Villa Cristina, Urbanización S. Isidro, las Cuevas de las Viñas y Miraflores de el Palo. Y a partir de los años 80, sigue creciendo en las laderas de los Pinares de San Antón, en el Lagarillo Blanco, por el oeste, y en Echeverria y el Candado por el oeste.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
             LA PATRONA DE EL PALO
                        .....ooooOoooo....
 
 ¡Virgen del Rosario!
 
 Patrona bendita
 de este vecindario.
 Vuelve hacia nosotros
 tu dulce mirada.
 Y bendigan tus manos
 esta Barriada.
 
 ¡Vuélvenos aquellos
 felices y bellos
 días de alegría...!,
 los dichosos días
 en que cada pecho
 era un santuario
 para venerarte.
 
 ¡¡Virgen del Rosario!!.
 
   Ya en 1824, cerca de la actual iglesia, existía una pequeña capilla de la que era propietario uno de los vecinos de El Palo; esta capilla recibía el nombre de El Rosario, pues en ella se daba culto a la Virgen del mismo nombre; en ella, dependiendo de la Parroquia de Ntra. Sra. del Sagrario de Málaga y ocasionalmente era asistida por un teniente cura, oficiándose la eucaristía los domingos y días festivos. En esta capilla, provisionalmente, el 8 de Diciembre de 1833, se instala la pila bautismal y el sagrario, bautizando el Sr. Obispo D. Juan José Bonell y Orbe ese día a tres niñas: María Concepción, María de las Angustias y María del Rosario, hijas de pescadores; siendo este uno de los primeros datos de la creación de la Parroquia.
 Se celebra desde entonces, cada año, con gran alegría y participación la fiesta de la Virgen del Rosario el día 7 de Octubre. Era costumbre muy arraigada sacar cada año en procesión a la Patrona en el día de su fiesta; y tal era el deseo de ser portador de la Patrona, que días antes de que se celebrase la procesión, los mozos ataban a los varales sus pañuelos como señal de identifica-ción de su lugar; y el día de la procesión acudían con sus mejores atuendos de jabegotes, en desfile hasta el templo, llevando un remo al hombro y paseando a la Virgen por todas las calles de la Barriada hasta la orilla del mar donde se realizaba la ceremonia de bendecir las aguas. Esta costumbre acabaría en 1935.
   En el salvaje atentado de la Parroquia y brutal incendio de los enseres, altares e imágenes, perpetrado en 1931, se salvó milagrosamente la Virgen del Rosario, que fue sacada sigilosamente y, dentro de un cajón, enterrada en una casa cercana a la iglesia; días después, se llevó al Lagar Witemberg, desde donde, más tarde, se trasladaría al Barranco del Búho, para desde allí, y en romería, restituirla a su templo el día 6 de Octubre de 1937.
   A partir de 1938 no se volvería a procesionar así la imagen.
 Es a partir de 1993 cuando surge la Hermandad de la Virgen del Rosario, estableciéndose sus estatutos en 1996; y se procesiona, de nuevo, la imagen en el día de su fiesta, 7-Octubre.
 
 La VIRGEN y la SALVE MARINERA.
 
Salve! Estrella de los Mares,
de los mares, iris de eterna ventura;
Salve! Oh fénix de hermosura!
Madre del Divino Amor.
De tu pueblo a los pesares,
Tu clemencia dé consuelo.
Fervoroso llegue al cielo,
y hasta ti, y hasta ti nuestro clamor.
Salve! Salve! Estrella de los Mares.
Salve! Estrella de los Mares.
Sí, fervoroso llega al cielo,
Hasta ti, hasta ti, nuestro clamor.
Salve! Salve! Estrella de los Mares,
Estrella de los Mares,
Salve!. Salve!. Salve!. Salve!.
 
   A partir de 1945, se hizo coincidir la fiesta de la Barriada con la de la Virgen del Carmen, Patrona del Mar, y de gran raigambre en la zona de abundante personal dedicado a la pesca en el mar, para celebrar la Veladilla en Julio, con mejor tiempo a la que se pasea desde entonces por las calles de la barriada, incluso se la embarca para la bendición de las aguas del mar que bañan la marinera barriada de El Palo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CREDITOS:                                                                                                                                      Elaborado en Málaga en Noviembre de 2006 por Manuel Luengo Tapia Lic. en Derecho Canónico y en Filología Románica.
Datos eclesiásticos: Diócesis de Málaga. Aportaciones de los Sacerdotes de las Parroquias.
Datos histórico-sociológicos : Aportaciones de D. Joaquín Ruano y José A. Barberá en su obra El Valle de las Viñas de Miraflores de El Palo.
Datos población y geográficos: Ayuntamiento de Málaga.
Consultada: www.diocesismalaga.es/
Consultada: www.ayto-malaga.es = Datos de 30/11/2000
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ya en tiempo de los árabes, a esta tierra que hoy denominamos El Palo se le conocía como «Valle de las Viñas de Miraflores». En una de las imágenes os muestro las páginas del Libro de los Repartimientos, referidas a las tierras del «Valle de las Viñas de Miraflores» (año 1494), que se encuentra en el Archivo de la Catedral de Málaga. Pues bien, cuando se conquista Málaga por los Reyes Católicos, en los citados Repartimientos las tierras de la ciudad fueron otorgadas a quienes les acompañaron como forma de pago por los servicios prestados. Ante la escasez de caudales de la Corona, nobles, congregaciones religiosas, soldados, sirvientes y artesanos recibieron fincas, caseríos, cortijos o huertos. Comprobamos que entonces esta tierra ya se llamaba «Valle de viñas de Miraflores», pues en el citado año constan documentos y escrituras de compra y venta de algunos cortijos donde se precisa: «El Valle de Miraflores, pertenece desde el arroyo Jaboneros, hasta el arroyo Gálica y desde San Antón, a la parte baja del mar». Si nos a «El Palo», denominación con la que se conoce nuestro barrio, según varios investigadores malagueños, procede de las numerosas charcas y lagunas que tenía esta zona. Se basan en la procedencia etimológica de la palabra «palus-paludis», cuyo significado es el de ciénaga o zona pantanosa. Por otro lado, en los Repartimientos aludidos aparece un Marqués de Palo y allá por 1660 varios documentos mencionan a ventorrillo «El Palo», del que era propietaria María Ramos. En concreto, una escritura de la venta de la finca en 1670, dice así: «la finca es desde el arroyo Jaboneros hasta arroyo Gálica y medio del medio día, pasa un arroyo con el nombre de arroyo del Palo». Pero consta que desde mediados el siglo XVII, en las partidas de bautismos y defunciones de la iglesia del Sagrario de Málaga, parroquia de la que dependía esta zona, y en las escrituras de venta de terrenos así como en otros documentos aparece la denominación de «Miraflores de El Palo». En 1848 el Marqués de Iznate en su escritura de compra de estas tierras; el colegio de San Estanislao, en su documentos, libros y revistas de 1890, el colegio del ICET, la Parroquia de Nuestra Señora de las Angustias, etc., aluden a «Miraflores de El Palo» para referirse a estas tierras. En los años cincuenta del pasado siglo, el «C.D. Miraflores» era uno de los equipos de futbol locales con mayor número de seguidores. Después de estos breves apuntes se comprenderá por qué me refiero a nuestro barrio como «Miraflores de El Palo». Recurriendo a esta denominación recuperamos nuestra identidad, resultado de muchos siglos de historia. Además, «Miraflores de El Palo», constituye uno de los topónimos más bellos de toda la geografía española.

2656139 visitas. Asociación de Vecinos y Vecinas de El Palo © 2017. Info. legal
Diseño web AgeO