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Los chanquetes se escapan de las manos
La Inspección Pesquera pide más refuerzos para luchar contra esta lacra

21/10/2009.

Los restaurantes, que los esconden fuera de las cocinas, los han empezado a vender de forma masiva porque les reporta muchos beneficios

Chanquete bueno, a la izquierda, chanquete chino, a la derecha. / SUR

Chanquete bueno, a la izquierda, chanquete chino, a la derecha. / SUR

¡Ah! y tenemos chanquetes. Éste es el final de la lista de platos cantados en un chiringuito de Pedregalejo. «¿De los chinos?», pregunta el cliente. «No, hombre, no, de los marinos». Respuesta clara: «Pues pon dos platitos con pimientos fritos».
Esto ocurría el pasado domingo en una de las mesas, y se iba repitiendo en todas las demás a las que se les cogía la comanda. Pero, Pedregalejo o El Palo, donde los sirven al menos 18 euros el plato, no son las únicas excepciones. La provincia está inundada de chanquetes pescados en la Bahía de Málaga o venidos de zonas como Murcia, pese a ser un plato ilegal en nuestra comunidad autónoma. Hay casos constatados en Torrox, Torre del Mar, Vélez-Málaga, Rincón de la Victoria, Málaga, Torremolinos o Benalmádena, por no citar los restaurantes de Marbella y San Pedro de Alcántara, donde no han dejado de comerlos nunca a precios desorbitados, y con el consiguiente placer, incomprensible, de estar transgrediendo las normas.
Dos décadas después de que la Consejería de Agricultura y Pesca protegiese el caladero malagueño prohibiendo la pesca de chanquetes y de otras especies cuya talla adulta no llegue a los nueve centímetros, así como las artes como el boliche y la birorta que se utilizan para pescarlos, el problema aún no se ha solucionado.
Es más, hubo una época, hace unos seis años, en los que esta pesca ilegal con artes no permitidas y con pescadores no regularizados se había controlado en sus puntos calientes, El Bulto, El Palo y Torre del Mar, y los que quedaban tirando de la birorta o el boliche eran tres en cada sitio. Sin embargo, con la crisis ha habido un repunte, sobre todo en Torre del Mar, donde muchos que lo habían dejado por la construcción, han vuelto a las andadas, según ha podido saber SUR.
La Inspección Pesquera, que pide más refuerzos para luchar contra esta lacra, sigue, no obstante, haciendo su trabajo. En lo que llevamos de año ha decomisado más de 70 barcas ilegales (es su única forma de actuar contra esta actividad, que sigue sin considerarse delito ambiental), y además no se puede ir contra los que las practican porque en la mayoría de los casos son insolventes. Este verano han realizado 128 inspecciones en restaurantes, así como 679 en Mercamálaga, 980 en pescaderías y mercados y 275 en vehículos. Pero, los chanquetes y los inmaduros se les siguen escapando de las manos. El motivo: que la gente los siguen demandando, como sugiere la jefa de Pesca. Y que los dueños de los restaurantes obtienen pingües beneficios. El plato de chanquetes auténticos no baja de los 18 euros. Y cada restaurante suele comprar al menos un cubo de seis o siete kilos, por los que paga al »bolichero» unos 150 euros. Así que todos hacen negocio. Luego, sólo tienen que esconderlos fuera de las cocinas, generalmente en furgonetas con hielo en sitios insospechados y dar con ellos es casi cuestión de carambola
CHANQUETE MALAGUEÑO
Nombre común: Es el chanquete, aunque los pescadores siempre le han llamado »colorao» porque tiene una vena roja que le recorre todo el cuerpo.
Nombre científico: »Aphia minuta».
Tamaño: De seis a ocho centímetros los machos, y de seis y cinco, las hembras.
Procedencia: Del mar de Alborán, que baña Málaga, y del Mediterráneo.
Cómo se diferencia: Por la vena roja, y su color más grisáceo. Su carne es consistente pero mucho más delicada que la del chanquete chino. En el plato tienen varios tamaños.
Por qué están prohibidos: Porque se pescan donde crecen las demás especies, que también se capturan cuando son inmaduros.
CHANQUETE CHINO
Nombre común: Se le conoce como chanquete chino, pero esta denominación no es legal, ya que su verdadero nombre es pez platino oriental.
Nombre científico: »Neosalanx tangahkeii».
Tamaño: De cuatro a diez centímetros.
Procedencia: Son de agua dulce, de río y de piscifactoría. Provienen de la ciudad china de Changzhou.
Cómo se diferencia: En fresco son blancos, casi cadavéricos y su carne es mucho más dura que la del auténtico. Fritos son todos exactamente iguales, con ojos muy negros, y su sabor es el de la harina frita porque son insípidos
Fuente: Diario Sur

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