Asociación de Vecinos de El Palo

El Copo Digital Actualidad

Cultura
N O S T A L G I A

10/05/2010.

Ahora que alargan los días y crece la luz bajo un cielo más azul. Ahora que regresan instantáneas que habíanse adormecido, en el tiempo frío y oscuro, remoloneando aún por desperezarse del todo

Ahora que de nuevo parecen recorrer las risas y las miradas francas la distancia casi insalvable que no es tanta, y por eso mismo uno cree que va a ser posible, un año más, que los amigos se reencuentren y los rostros que tanto se echaban en falta, hasta hace poco, puedan volver a sentirse cerca sin más demora.
            Ahora que nada es igual y, sin embargo, todo regresa a su origen, como un ciclo, que parece que no cambia cuando resulta que nada se parece al último instante, como cuando una multitud invade la misma avenida, días tras día, inconmovible y nadie es el mismo, como cuando se intenta volver y ya se ha avanzado un trecho, y se intenta cada día que sea distinto como si se tuvieran todas las ganas.
Ahora que ya vuelan las brisas imaginadas hasta encontrarnos, ahora que hasta el sonido de las olas mientras caen sobre la arena empapan los recuerdos que iluminaron; ahora que la luna mora se muestra niña y coqueta, sin balancearse siquiera en las noches en calma, y susurra apenas retazos de sombra tenue, besos y palabras, versos y caricias.           Desde La Banda del mar que ya aguarda y transpira aires salobres, melancolías de antaño, juveniles espasmos de vida atropellada, idas y venidas de Levante a Poniente a paso quedo, con parsimonia, hasta quedarse frente a la mar tranquila, soñadora, seductora que se adivina incierta.
Desde el varadero venido a menos, testigo silencioso, humilde, de otros agobios y otros alivios que fueron y aún se deslizan, a veces, dejándose caer hacia el rebalaje de tantos afanes frustrados, dispuestos, irrenunciables, el copo haciéndose grande, zancada a zancada bajo el agua, hasta romperse las manos y el alma por lograr el premio de plata y sal, el escaso jornal de pescadores pobres, supervivientes, tenaces para no ceder, para no rendirse, para seguir intentándolo.   
            Desde el dédalo callejero de travesías escondidas, laberintos recónditos y existencias humildes, en el limbo del olvido y el mohín pícaro, palpitando a raudales, como si no cejara por seguir respirando con rabia y dignidad, como antaño, como siempre, por un futuro que no diluya su singular nobleza, su entereza por seguir siendo la barriada de El Palo.
            Desde la pasión inexplicable por el caserío arracimado que apenas luce ínfulas y oropeles. Desde la cercanía que se desborda arrabalera y genuina, como una claraboya que deslumbra y magnifica. Desde la filigrana modesta frente a la mar que se tiende a sus pies, vuelve El Palo a mis recuerdos, un año más, para contar los días que ya faltan para reencontrarse, como si se hubiera detenido el tiempo, como si nada hubiera vuelto a ser como antes, mientras se persiguen las imágenes que quedaron prendadas en la memoria.
            Ahora que ya amanece antes alargándose el ensueño, ahora que ya ralentiza la calma su viveza, ahora que el hechizo del misterio a ras de suelo va divisando el horizonte, ahora que el aliento del barrio de El Palo afianza su pequeña historia con mayúscula, ahora que ya queda tan poco para regresar.
Autor: Antonio Garcia Gomez.
 
 
                                               Logroño 29 – Abril – 2-010

2669986 visitas. Asociación de Vecinos y Vecinas de El Palo © 2017. Info. legal
Diseño web AgeO