Asociación de Vecinos de El Palo

El Copo Digital Actualidad

Deportes
El Palo obra el milagro de subir a Segunda B

30/06/2013.

La escuadra adiestrada por Daniel Pérez hace realiad el sueño de ascender, tras remontar las dos dianas en contra de un Fabril que en el Nuevo San Ignacio no fue ni la sombra de sí mismo fran extremera 30.06.2013 |

El Palo obra el milagro de subir a Segunda B

El Palo obra el milagro de subir a Segunda B

 

EL PALO: Loren; Igna, Jesule, Nacho Aranda, Párraga; Javilillo (Galo, 90´), Francis Flores, Gerrit, Oli; Antonio Muñoz (Ismael, 43´) e Ibon Arrieta (Julio, 58´).

DEPORTIVO B: Marc; Caridad (Teles, 92´), Insúa, Uxio, Ángel; Lemos, Sidibe, Román (Adrián, 81´), Víctor; Vela y Luis (Dani, 70´).

Goles: 1-0, 60´: Jesule, al cabecear un saque de esquina lanzado por Julio. 2-0, 82´: Ismael, desde fuera del área, con un derechazo raso que se aloja en la red ajustado al palo. a Pardo Martínez, del colegio extremeño.

T. amarillas: Nacho Aranda, Gerrit, Julio Y Loren. Expulsó a Igna y al técnico local.

Estadio: Nuevo San Ignacio. Cerca de 900 espectadores. Nutrida presencia policial, demandada por el Deportivo B tras el 4-2 cosechado en Riazor.

El Palo ya es de Segunda B. Sí que se pudo. El Deportivo B no disparó ayer ni una vez a puerta. Y en el monólogo de los malagueños, con una afición volcada, Jesule e Ismael fueron con sus goles los héroes de la remontada: 2-0. La historia ya les ha reservado un sitio.

La primera mitad fue de absoluto dominio local. Asfixiante. El Palo acumulaba una y otra vez a sus hombres en la frontal del área, pero la escuadra deportivista, con las dos dianas de renta que había cosechado en Riazor, había salido desde el principio con una férrea zaga a la que se unían con bastante frecuencia sus extremos. Por momentos parecía que iba a ser imposible superar a los visitantes.

Se recurría en exceso a los balones por arriba. En el minuto 14 sí que se logró trenzar una acción de peligro, por entre las torres de los coruñeses. Pero aunque el esférico terminó en la red, Ibon había rematado, según el colegiado, en posición antirreglamentaria.

Otra oportunidad, la más clara de la primera mitad, llegaría con el reloj cercano ya a la primera media hora de juego –contados los dos minutos que se habían empleado a atender al reseñado Ibon y a su compañero Antonio Muñoz, por sendas brechas en la cabeza–. Javilillo aprovechó su eléctrico regate para plantarse solo ante Marc, que tuvo que estirar sus pies para despejar por abajo lo que se cantaba en la grada como primer gol.

Pasaban los minutos y si el Deportivo B ni siquiera le había mirado a la cara a Loren, a los pupilos de Daniel Pérez les falban una mayor profundidad en sus acciones. A diez minutos del descanso lo probó de otra forma Francis Flores, con un zapatazo desde 30 metros que no halló su propósito, el arco defendido por la defensa gallega.

Pero todo cambiaría tras la reanudación. Casi desde el instante en el que dos nombres propios de la elite nacional, Carlos Aranda y Apoño, tomaban posición al lado de Fernando Vázquez, muy cerca de los vestuarios. Parecían ambos dos miembros más entre el cuerpo técnico paleño. Aranda se empleó a fondo para dirigir a los más veteranos. Le indicaba a su hermano, Nacho, que buscase la espalda a los centrales. Y a Jesule también le señaló el camino para que buscase la puerta contraria.

No era el segundo entrenador. Pero por momentos lo parecía. El primer cuarto de hora de la segunda parte fue premonitorio. Al Deportivo B se le empezó a encojer el corazón, con cada remate a puerta. Aunque los arietes no lograsen apuntar bien. Pero con la intensa presión que ejercía el cuadro local, llegaron los saques de esquina. El arma que más temía el Fabril. Julio, sólo dos minutos después de entrar por Ibon, la ponía medida a la cabeza del capitán paleño, luego aclamado por las gradas como héroe del ascenso (recordemos lo que cargaron las tintas sobre él, en la primera eliminatoria, los técnicos del Burgos). Y el testarazo chocó con fuerza en las mallas de Marc. «Sí se puede», gritaba el graderío. Quedaba un mundo, media hora, para encontrar el milagro.

Y San Ignacio quiso que se hiciera realidad. Guió con sus cánticos a sus «superhéroes de barrio». Qué noche la de este sábado. A la épica definitiva no le faltó ni una acción aislada, sólo seis minutos después del 1-0, cuando Igna vio la cartulina roja. Con diez había que prolongar la agonía. El cronómetro no paraba. Minuto 81. Gerrit remata fuera por poco. Y entonces la leyenda. Minuto 82. Balón rechazado a la frontal. Derechazo de Ismael, raso, ajustado al palo. Marc sólo lo ve pasar. Ahí acabó el choque. Porque el Fabril ya llegaba tarde.

Pitido final y todos, afición y jugadores, a enloquecer. La invasión de campo fue el prólogo a una noche que aún se saborea hoy

2460769 visitas. Asociación de Vecinos y Vecinas de El Palo © 2017. Info. legal
Diseño web AgeO