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Ecología y medio ambiente
Vauban, el paraíso urbano hecho realidad

04/07/2013.

El barrio de Vauban, a escasos cuatro kilómetros del centro de Friburgo, la capital verde europea, se ha convertido el modelo de referencia mundial en la planificación urbanística de barrios nuevos, con una combinación de criterios ambientales y de calidad de vida que permiten vivir sin coche y generar más energía de la que se consume. Fuente. nuevatribuna.es | 28 Junio 2013 -

Y todo con un índice elevado de participación ciudadana desde el inicio del proyecto. Más allá del uso de nuevas tecnologías, estos criterios “smart” están demostrando que la vida urbana también puede ser de otra manera.

De base militar paradigma urbano eco-sostenible

Lo que ahora es el barrio de Vauban era una base militar construida por los nazis en 1936 y ocupada por el ejército francés desde el final de la segunda guerra mundial y hasta 1992. En ese momento, además del empleo de algunos barracones, comenzó la planificación de lo que debía ser un nuevo barrio residencial de Friburgo. La ciudad adquirió los terrenos, y el proyecto se desarrolló conjuntamente con el llamado Foro Vauban, una asociación sin ánimo de lucro en la que participaron más de 300 personas.

La construcción estuvo repartida entre cooperativas de vecinos y constructores privados.

Pero, todos han seguido los mismos criterios de construcción: edificios de tres o cuatro pisos de altura de departamentos o dúplex, casas unifamiliares adosadas (las casas individuales están estrictamente prohibidas) y residencias de estudiantes universitarios, de bajo consumo energético y algunas con superávit de producción energética gracias a la instalación de placas solares (la energía sobrante se “vende” en la red, y los residentes cobran por esta aportación), materiales sostenibles (hay mucha madera local), un sistema de recogida del agua de lluvia y libertad a la hora de diseñar el exterior de los edificios, lo que ha resultado en una diversidad totalmente alejada de las paredes lisas e impersonales que suelen caracterizar los barrios periféricos de nueva construcción.

Las calles siguen mayoritariamente la estructura original de la base militar, y por lo tanto no son muy anchas, en muchos casos se han reservados sólo para peatones. Se han conservado los árboles que existían y las zonas verdes son una constante en todo el barrio, lo que favorece además que el barrio “esponje” y tenga buena ventilación.

Desde el principio se planteó que la zona residencial quedara libre de coches. A mediados de los años 90 podía sonar a utopía, pero ahora es una de las señas de identidad del barrio.

Las obras comenzaron en 1996 y se completó en 2006. Actualmente viven más de 5.300 personas, en su mayoría familias jóvenes con niños: la media de edad es de 29 años y el 30% de los habitantes de Vauban tienen menos de 18 años.

¿Coches? No, gracias

Desde el principio se planteó que la zona residencial quedara libre de coches. A mediados de los años 90 podía sonar a utopía, pero ahora es una de las señas de identidad del barrio.

Basados en varios estudios que demuestran que cuanto más fácil es aparcar, más gente acaba teniendo coche, la planificación de Vauban fue radical: los coches quedan fuera de la zona residencial, y además aparcarlos es caro. Los que tienen deben adquirir una plaza en uno de los dos aparcamientos que se construyeron en las afueras del barrio, por un precio de unos 30.000 euros. El hecho de que el aparcamiento sólo lo pagan quienes lo gastan permitió también abaratar el precio de los pisos.

La red de calles impide la circulación motorizada en buena parte del barrio: se han combinado zonas transitables con áreas sólo para peatones o bicicletas, de modo que en la práctica la mayoría de las calles son callejones sin salida para los conductores. Pueden atravesar el barrio por la avenida central, la misma por la que pasa el tranvía, y entrar hasta la puerta de los edificios a cargar o descargar, pero no circular por dentro de las calles. Y, en todos los casos, deben circular a 30 km/h en las vías anchas, y a 5 km/h cuando entran en la zona residencial. Para viajes o compras grandes pueden recurrir al servicio de car-sharing

El resultado: el 70 por ciento de las familias residentes en Vauban no tienen coche, y más de la mitad se le vendieron cuando se mudaron aquí. Esto quiere decir unos 0,17 coches por persona, 164 coches por cada mil habitantes. En el resto de Friburgo hay 423 vehículos de motor por cada mil habitantes, y ya es una de las cifras más bajas de Europa (en Barcelona son unos 600, en Gerona más de 700). Y, más allá de las cifras: niños que juegan en la calle sin ningún peligro, mejor calidad de vida, y baja contaminación atmosférica y acústica.

La clave, por supuesto, es la opción de ir a pie, en bicicleta o usar un fantástico sistema de transporte público, con tranvías y autobuses que conectan fácilmente con el centro de la ciudad. La estructura del barrio, más bien alargada y estrecha, permite que todo el mundo quede cerca de la avenida principal donde se encuentran las paradas.

Servicios básicos al lado de casa

Otra de las claves para poder reducir la movilidad es evitar desplazamientos innecesarios. Y esto se consigue cuando se tienen los servicios básicos en el barrio mismo: una escuela de primaria, varias guarderías, un mercado de agricultores y una cooperativa alimentaria, tiendas variadas y un centro comunitario que alberga diversas asociaciones y clubes y que es el centro de la vida social en el barrio. En total, unos 600 puestos de trabajo a los que se puede ir andando o en bicicleta.

Es una forma de vivir

Los residentes de Vauban son conscientes de que se les mira como si fueran conejillos de Indias. Expertos de todo el mundo visitan el barrio para intentar implantar este planteamiento a otros lugares (hay intentos de exportar allí estos criterios en el Reino Unido, Shangai o California, por poner sólo unos ejemplos).

El proceso participativo que ha caracterizado el nacimiento de este barrio ha reunido personas con un perfil similar: con alta conciencia ecológica, dispuestos a renunciar al coche, con niños pequeños o a punto de tenerlos, y con el objetivo de vivir en un área urbana pero sin los inconvenientes que se derivan del tráfico.

Más de la mitad de los residentes votan al partido verde, aunque muchos aseguran que más que una cuestión ideológica se trata sobre todo de calidad de vida.

Fuente.  http://www.ecoticias.com/

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