Asociación de Vecinos de El Palo

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Opinión
«LA GLOBALIZACIÓN DE LA INDIFERENCIA»

06/10/2013.

Estamos de enhorabuena. El flamante delantero Diego Costa, de doble nacionalidad, brasileña y española, ¡jo que suerte!, jugará el Campeonato del Mundo de fútbol el próximo verano con todos los parabienes de los aficionados al fútbol . . .tan felices de haber incorporado al equipo nacional a tan valioso ariete futbolero, nacional nuestro hasta las cachas de remate al fondo de la red. . .. TEXTO. ANTONIO GARCIA GOMEZ

Ayer, in extremis, un juez valiente niega la extradición de una inmigrante ilegal, pobre, subsahariana, casada con un español, pendiente de una operación de dos tumores en el útero, tras haber llegado en plena desesperación a la misma víspera de su muy legal y estricta expulsión de nuestro país, tan amado, por razón de ley, ¡qué se le iba a hacer!. . . mientras nos lavábamos las manos porque, ¡qué carajo!. . . era lo que marcaba la ley.

Crece el miedo a la par que el odio en cuanto se nos ocurre pensar que la necesidad insuperable de miles de personas, escapando del hambre y la injusticia social, puede llegar a perturbar nuestro egoísmo vital, mientras nos hacemos cruces de nuestros nacionalismos patrios, por el odio hacia la crueldad, por el miedo hacia la xenofobia nefanda y perversa. . .que crece y crece y ocupa escaños y poder, y reparte violencia y odio, en complicidad con el cobarde silencio de tantos “probos” ciudadanos.

Sin que las autoridades europeas sean capaces de regularizar una acogida justa, humana, razonable de demasiada gente a quienes no les queda si no es el hambre y la insufrible necesidad de seguir malviviendo en condiciones, literalmente, inhumanas, porque tenemos miedo de repartir nuestra propia necesidad, precaria e injusta, mientras aceptamos a un poder intolerante y rapaz, y escapamos de una fraternidad que se queda muda en los púlpitos de la hipócrita caridad.

Con cerca de 300 nuevos muertos, desaparecidos, ahogados, incómodos y vergonzantes seres humanos. . .tan cerca de su paraíso soñado, tan lejos de sus pesadillas cotidianas, a un salto de la costa de Lampedusa, en nuestro Mediterráneo, casi como un bofetón que no nos alcanza, casi con la vergüenza de no rebelarnos contra la iniquidad humanas e inhumana, mientras guardamos a sangre y fuego nuestros tabucos de mala muerte, compinchados con el poder insensible que consiente y margina, con la indecente colaboración de quienes miramos hacia otro lado cuando las víctimas son pobres de solemnidad y de otro color, desgraciados hundidos, ahogados, desaparecidos en el olvido que callamos y mantenemos como sea, con golpes en nuestros pechos de inane arrepentimiento de nada. . . porque nada nos perturba tanto como nuestro propio egoísmo metido a cicatero por llegar a fin de mes, mientras nos plegamos ante los de arriba y callamos ante la injusticia insoportable de quienes. . .son nuestros hermanos. . . en la desgracia y en el olvido.

Aunque creamos que de momento vayamos librando. . . porque hoy tampoco ha sonado nuestro timbre. . . y buscaban a otro, a otros. . .

Mientras la aguas que bañan las playas de Lampedusa lucen tranquilas y radiante. . . bajo la sombra de hambre y vómito asfixiado por la sal inclemente, cruel e inhumana de quienes no queremos saber nada de cuantos murieron hace unos días, ahogados, sacrificados, asesinados por la injusta desigualdad del reparto de la riqueza. . . que tan bien defienden, cueste lo que cueste, a los mandamases y a sus lacayos, a sus lacayos y a sus siervos, a todos nosotros por no querer perder la miseria que consumimos tristemente. . .culpables.

En tanto ya son menos los que saben de qué estábamos hablando . . .

Torre del Mar 7 – octubre – 2.013  

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