Asociación de Vecinos de El Palo

El Copo Digital Actualidad

Opinión
ÉRASE

15/10/2013.

ÉRASE Érase una vez una niña. Érase una niña, seguramente, una niña adolescente, una niña de su tiempo, una niña que iba al instituto, que acudía a clase. Érase una vez una niña en clase de inglés en el instituto Texto. ANTONIO GARCIA GOMEZ

Érase una niña que se estaba aburriendo en clase de inglés, una niña en clase de inglés que buscaba entretenimiento, que chistaba, molestaba, no atendía. . .la niña en clase de inglés, porque que se le hacía muy cuesta arriba, porque no le interesaba ni la clase, ni el inglés, tan pesada que se ponía la profesora. . .llamando la atención a la niña en clase de inglés. . .mientras la niña se aburría, incordiaba, molestaba, lo justo o un poco más, como para poner de los nervios a la profesora, la niña en el instituto, en clase de inglés. . .siendo expulsada por impedir que la clase transcurriera con normalidad, ¡vaya por dios!, la niña saliendo del aula despotricando, insultando, hecha una basilisca por tamaña injusticia, tan protagonista, tan el centro de su exclusivo y raquítico interés, habiendo lograr detener el mundo y la clase de inglés ante ella que. . . abandonaba la clase de inglés de malos modos. . . insultando, amenazando. . .la niña que asistía a clase de inglés en el instituto.

Érase una vez una niña en el instituto encabronada, porque la habían expulsado, arremetiendo contra cuanto se le pusiera por delante, fuera del aula, fuera de sí, fuera de la clase de inglés, una niña que llamó urgentemente a su mamá para que viniera a buscarla, porque le había echado de clase la profesora y quería irse. . .y la niña despotricaba y proclamaba su inocencia y la injusticia que la había convertido en una víctima inconsolable ¡lástima de niña rezongando su rabia!

Érase una vez una niña y una mamá que se encontraron a la entrada del instituto, de cuya clase de inglés la niña había sido expulsada. Érase una vez una mamá montada en cólera, a favor de su hija, sin paños calientes, a muerte, aguardando a que apareciese la profesora, una profesora, la enemiga, una enemiga, hasta que, efectivamente, la profesora encargada de abrir la puerta para que salieran los alumnos salió afuera, al alcance de la mamá y de su hija, para que la mamá , encolerizada sin remedio ni autocontrol, agrediese a la profesora, imprecada, zarandeada, con balance de un dedo roto, en desagravio por el disgusto tan grande que se había llevado la linda niña expulsada de clase de inglés. . . gajes de la burricie incontrolada, gajes del oficio de enseñar inglés, por lo visto. . .con la profesora en urgencias y la mamá y la niña ¿en paradero desconocido?. . .al cabo se le había ido un poco la mano a la madre o era muy blanda la profesora.

Érase una vez una niña y una mamá presas de la indignación más iracunda y despendolada. . .agrediendo a una profesora, sin miramiento ni sentido de la vergüenza ajena, por ejemplo. . .como para que quede bien claro que la niña . . . era intocable y maleducada, tal vez y sin duda, inmadura y soberbia, con certeza en el diagnóstico, en el alarde insostenible de la educación apartada en el estercolero de las cosas innecesarias, cuando está en juego el prurito de la niña por seguir siendo “única entre las veleidades fracasadas de antemano”, inalcanzable en su soberbia boba y lela, huera y zángana, superprotegida y fuera de toda realidad vital que asegurase la maduración de una niña que, casi seguro, no quiere dejar de ser niña. . .porque no sabe, porque no la dejan, y por eso llama a su mamá para que venga corriendo su mamá a lavar cualquier afrenta que la niña haya podido sufrir, ¡faltaría más!, al dictado de las lecciones diarias, véanse si no realities shows y demás excrecencias televisadas, en el colorín de las revistas más chic, más in, que los medios de la comunicación y la diversión teledirigida , a tanto el minuto, muy bien saben echar al pesebre de las audiencias bien recebadas de baratijas y basura al por mayor. . .la mierda que se copia luego, por la niña, la mamá y la madre que va pariendo a esta sociedad que algunos. . .no nos queremos merecer. En mala hora. . . Érase una vez. . . un dedo roto, una profesora humillada, una educación pisoteada, una niña y su mamá en la cúspide de la estulticia insoportable, altiva y peligrosa.

Torre del Mar 18 – octubre – 2.013

2467961 visitas. Asociación de Vecinos y Vecinas de El Palo © 2017. Info. legal
Diseño web AgeO