Asociación de Vecinos de El Palo

El Copo Digital Actualidad

Opinión
«L A C A S T A»

05/06/2014.

La casta abomina de la casta porque no quiere oir ni hablar de. . . «la casta». La casta dice que ella no es la casta, y se encorajina y despotrica contra quienes son tan ocurrentes que señalan . . .a la casta. De un lado a otro de las puertas giratorias que tan entretenidos y bien remunerados tienen a los de la casta Fuente: ANTONIO GARCÍA GÓMMEZ

La casta no quiere ni oír de esa acusación que tanto incomoda a los de la casta. Instalada en sus vaivenes, escaño arriba y abajo, según vengan duras o maduras, los unos por los otros, que arrieritos son y por eso hay que llevarse bien, después de todo, como para el arte de la política se haya descafeinado tanto que a menudo la casta se autoencierra en su cortijo propio, en el coto que les guarda de los . . .»parias» que . . . no callan. Con capacidad y coraza para vacunarse de fracasos y triunfos, con esa habilidad magistral de unificar el discurso según les interese, acostumbrados a erigirse desde sus sabihondas señorías para «decirnos» cómo habrán de ser las cosas. . .para el vasallaje general. Para que continúe todo igual, hasta la desesperación desgranada de los desheredados, por su mala cabeza, seguramente, porque se los han chuleado, de nuevo seguramente, una y mil veces, con todas las explicaciones, desde el plasma en tipo de efigir, o en el arabesco de la palabra que se envuelva y desenvuelva alrededor del personal de clase de tropa, mientras los próceres de «la casta», sabrán mantener la calma . . . «sin acritud» o «por la herencia debida», para «decir donde dijeron lo que decidan decir. . .al dictado». . .de sus malsanas ideologías, de sus desleídas tautologías, aunque perjudiquen a la mayoría y enreden las promesas llevadas a la práctica, según. Pero al fin siempre se trata de «sobrevivir», sobre el resto, sobre los demás. . . y en ese trance también está inmersa la casta. Apolillada, acomodada, «profesionalizada», con vitalicia dedicación, desde el alistamiento prematuro hasta la pensión que se instale, millonaria, reconocida, votada por todos, para todos, «por la casta», premio a «la casta», larga vida a la «casta». . .les sienta bien o mal a «los sacrificados miembros de la casta». Y ahí estamos, en el chincha, chincha, rabia, rabieta, para que todos nos enteremos que «esa casta» que se ha dado por muy aludida, tanto que casi da por hecho que no vamos desencaminados cuando señalamos a «esa casta». Tan «pepitos grillos» los de la casta, negando que no hay nada de lo suyo en la explotación diaria, cruel, de «los pelanas» de a pie de calle, que son los únicos, por lo visto, que lo de «la casta» es una palmaria evidencia del envanecido paisanaje que se ha ocupado de ocupar los escaños de una democracia, tan querida y deseada como caída «en cuarentena». . .¡Y es que la casta nos trae de cabeza!. . . aunque la casta se niegue a sí misma. Y así sigue, pues, en entredicho la existencia de la casta «sí o no». . . aunque sea que sí. Torre del Mar 4 – junio – 2.014

2392858 visitas. Asociación de Vecinos y Vecinas de El Palo © 2017. Info. legal
Diseño web AgeO