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La gripe alcanzará su apogeo en las dos próximas semanas

14/01/2008.

La incidencia de la epidemia en Málaga será moderada y afectará a 275 personas por cada 100.000 habitantes. Más de 207.000 malagueños ya han sido vacunados, lo que significa un 2% más que en 2007. La poca variedad del virus, clave para su tolerancia

Detencción. Los primeros casos del año son remitidos al laboratorio para su investigación.

Detencción. Los primeros casos del año son remitidos al laboratorio para su investigación.

LUCAS MARTÍN. MÁLAGA La gripe volverá a estar presente este año en los hospitales y centros sanitarios de la provincia, donde ya se han atendido numerosos casos desde el pasado noviembre, fecha de la detección del primer contagiado. Según el departamento de Salud Pública de la Junta de Andalucía, el virus llegará a su máxima cota de incidencia en las próximas dos semanas, periodo en el que se espera una notoria afluencia de enfermos en las dependencias hospitalarias. No obstante, el grado de propagación será más moderado que en ocasiones precedentes. De hecho, únicamente afectará a 275 personas por cada 100.000 habitantes, una cifra bastante modesta si se tiene en cuenta la popularidad de la enfermedad.
El responsable del servicio en Málaga, Juan Borrajo, recuerda que la epidemia se combate con la prevención y alude al uso de vacunas por parte de la población más vulnerable, que este año han superado en un dos por ciento el número de dosis administradas. Así, desde el pasado mayo, se han inoculado un total de 207.012, lo que comporta la vacunación de alrededor del trece por ciento de los residentes censados en la provincia. "Siempre se prioriza a los sectores en riesgo, que suelen ser niños, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas", señala Borrajo.
El incremento de las vacunas ha derivado en una mayor resistencia a la epidemia, aunque a la hora de analizar su penetración, resulta imposible detraerse de otra razón de peso. En este sentido, Borrajo se refiere a las peculiaridades del virus de este año, que apenas varían de las del invierno anterior. Esto hace que el organismo desarrolle una defensa natural que impide a la enfermedad prodigarse en sus estragos habituales. "Cuando se produce una mutación brusca de un año a otro, el número de enfermos es mucho más alto, pero afortunadamente no es el caso", detalla.
En la actualidad, según el registro correspondiente a la última semana de diciembre, la epidemia afecta en Málaga a 161 personas por cada 100.000 habitantes. Una proporción que se incrementará ostensiblemente durante los próximos días, si bien, de acuerdo con las expectativas, no superará los 300 afectados. Semejante umbral de incidencia no parece excesivo, aunque eso no neutraliza que el número, en términos absolutos, sea bastante alto. El responsable del distrito de atención primaria de Málaga, Maximiliano Vilaseca, asevera que la situación ya se ha empezado a notar en las urgencias hospitalarias, pero sin llevarse las manos a la cabeza. Al parecer, los servicios acusan el incremento de atenciones consustancial a la época y en ningún caso están saturados. Al menos, por el momento. "Lo que si es cierto es que siempre están los pacientes que acuden con una situación que no es verdaderamente urgente, a los que hay que sumar los enfermos que sufren alguna de las afecciones propias de estos días", añade.
Otro tanto ocurre en la unidad de Urgencias del complejo hospitalario Carlos Haya, que, a juzgar por las fuentes consultadas, no parece tener problemas para asumir el incremento de pacientes. "Todo funciona con normalidad y ni mucho menos hay colapso", reseña un portavoz del centro hospitalario.
En cualquier caso, la escasa incidencia de la gripe ha contribuido a atenuar la carga de los servicios, lo que no deja de ser una noticia excelente. Aún así Borrajo persevera en los cuidados que requieren la población más sensible, a la que en esta ocasión se añaden los jóvenes menores de quince años. "Se trata de un espectro que no ha estado muy en contacto con el virus, por lo que, a pesar de que no ha mutado en gran cosa, carecen de resistencia", sostiene el experto.
La mayor tolerancia al virus no debe inducir a equívocos. La gripe, que diría el ontólogo, sigue siendo la gripe y a estas horas se prepara para su gran ofensiva. Será, insiste Salud Responde, la última, puesto que a partir de febrero su penetración empezará a descender paulatinamente. Borrajo recuerda que la temporada gripal se inició el pasado octubre y concluirá a finales del primer mes del año. No obstante, su pronta disolución no debe inspirar relajación, ya que en estas fechas conviene extremar la precaución. Un poco de reserva ante posibles situaciones de contagio y a olvidarse del asunto. Aunque únicamente por unos meses.

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