Asociación de Vecinos de El Palo

El Copo Digital Actualidad

Opinión
NIÑAS Y NIÑOS

17/12/2016.

¿quién sabe nada? Ahora que termina el primer trimestre del presente curso, tras los últimos datos del informe PISA, esa información reveladora que nos informa del nivel educativo, ¿?, del nivel de conocimientos en la que se pueda referir a la lectura, su comprensión, expresión verbal, destrezas matemáticas, razonamiento lógico básico, conocimientos en ciencias . . . Texto. ANTONIO GARCÍA GÓMEZ

dando por bueno el nivel de aprendizaje que ofrezcan los resultados, en los que, precisamente, los niños y niñas españoles andan por la mitad, habiendo mejorado un poco, aunque la media haya bajado a su vez.

El caso es que lo miremos como lo miremos, prácticamente la mitad de nuestros jóvenes andan por debajo de lo aceptable. Y eso se argumente como se argumente solo es la expresión de un fracaso educativo.

Acompañado, por cierto y en consecuencia, con un abandono escolar prematuro y desolador.

Y no solo son datos, porque estamos hablando de niños y niñas, futuros adultos, que tras tantos años de enseñanza obligatoria no han sido capaces de alcanzar una media razonable.

Y como siempre cargamos la prueba del fracaso en las víctimas, en los fracasados, pareciendo querer librar del desaguisado el resto, la sociedad, los maestros, los dirigentes políticos y educativos . .  .

Y todo seguirá, a pesar de todo, como siempre, cargando las tintas sobre tantos y tantos niños que tras cursos y cursos no han llegado a saber leer y comprender correctamente, escribir y expresarse con precisión, soltura y aceptable presentación, mientras sigue el tran tran que no sirve, que no cunde, curso tras curso, con cerca de la mitad de nuestros jóvenes con el fracaso escolar y educativo de por vida.

Estoy harto de recordad lo que repiten los profesores de Secundaria a los de Primaria cuando les ruegan que se atengan, casi exclusivamente, a que los muchachos vayan asentando, afianzando las destrezas básicas, lectura, expresión escrita, operaciones y problemas de razonamiento lógico básico . . ., mientras se hacen oídos sordos y se aplica el currículo de las distintas áreas, mientras se ahonda en el fracaso, vía aburrimiento insuperable, porque es muy difícil . . . : “leer junto, con el niño, contagiando, escudriñando la trastienda la lectura, el diálogo, la cooperación, la responsabilidad, a través de la comunicación lectoescritora, fuera de la enseñanza libresca, donde la intervención, la guía, el estímulo . . . del maestro sea imprescindible cada minuto que se pasa junto al niño.

Convirtiendo la escuela en el gran planeta de la ilusión y la magia, la creatividad y la dependencia de la lectura y la expresión oral y escrita, la autoestima y la seguridad, de cada uno de los niños que acuden a la “bendita escuela”.

Pero es más fácil seguir la inercia y luego lamentar o celebrar el éxito o el fracaso en una “lista”.

Mientras un 50% de nuestros jóvenes sale del estamento académico habiendo fracasado de por vida.

Y eso debería resultar intolerable, hoy y siempre, ahora que acaba el primer trimestre y nuestros niños aprobarán o suspenderán bajo ¿su estricta responsabilidad?.

Y todo seguirá igual mientras no aceptamos que el reto nos compete a todos, empezando por los responsables educativos, los gobernantes, las familias, la sociedad entera. . . si creemos que la cultura, la educación es lo único que podrá salvarnos frente al cataclismo amoral que nos devasta.

Niñas y niños en el corazón de nuestro gran fracaso, de nuestra inevitable responsabilidad trasladada a nuestros pequeños. Y que allá se las arreglen, llenos de regalos, besos y halagos cobardes.

Recuerdo que cuando yo era niño, en las calificaciones escolares, éstas se iniciaban con dos específicas como eran “Conducta y Aplicación”. Y recuerdo cómo mis padres era lo primero que miraban y valoraban. Y creo que muchos otros padres hacían lo mismo, porque era vital saber si el niño “se había portado bien”, y si “se había esforzado como debía”. Es decir se atendía a los pilares de una formación integral y responsable.

Asímismo y volviendo al asunto trascendental de la lectura, el requisito básico sería con seguridad que “al maestro le gustase leer”. Así de sencillo, así de importante, porque los niños no son tontos y se dan cuenta de todo, incluso que a su maestro . . . no le gusta leer.

 

Madrid  diciembre – 2.016

2390283 visitas. Asociación de Vecinos y Vecinas de El Palo © 2017. Info. legal
Diseño web AgeO