ANTONIO GUTIERREZ MATA

 

ANTONIO  GUTIERREZ  MATA

 

 

Nació Antonio Gutiérrez Mata el día 17 de Septiembre de 1915, en el Palo, podemos concretar que vio la primera luz en el numero 39 de la calle Almería, lugar ha donde vivió hasta cumplir los doce años en que la familia se traslado al final de la misma calle, Villa Rosales, junto al Arroyo Galica.

 

En la escuela pública que existía en la calle del Mar obtiene sus primeros conocimientos siendo su maestro Don Félix García. A los ocho años ingresa en el colegio de San Estanislao donde permanece hasta finalizar el Bachillerato a los 15 años de edad

 

Estudia los tres primeros cursos de Medicina en Granada y cuatro en Sevilla. Cuando finaliza se traslada a Madrid durante un curso para realizar los estudios del Doctorado y asiste a la cátedra del Dr. Marañón. .

 

Durante la guerra hubo de interrumpir sus estudios durante tres años; Sin embargo, al ser estudiante de séptimo curso de medicina fue asignado al hospital militar de Málaga

 

Cuando finaliza los estudios regresa a El Palo con una gran preparación profesional y comienza  a realizar una excelente labor en pro de sus vecinos aquejado de alguna enfermedad. Los familiares de los enfermos en ocasiones van a recogerlo en bestias para realizar las visitas en los montes que rodean a El Palo incluso en bicicleta facilita asistencia médica a los pacientes de la Cala del Moral

 

Está en contacto con los enfermos de su barrio y conoce directamente su entorno familiar, púes las visitas las hacia siembre a domicilio ya que no existía consultorio médico y mientras realiza esta labor, estudia intensamente para lograr la meta que era su gran ilusión: ser medico del Hospital Provincial de Málaga. Esto lo consiguió a los veintiséis años de edad, el día cinco de octubre de 1942.

 

Con la implantación de la Seguridad Social es nombrado médico de la zona 2, el día 24 de febrero de 1943.

 

Durante 31 años tiene la consulta en la calle Moreno Carbonero, 7, llegando a ser el médico de muchas autoridades, del Seminario, incluso del Cardenal Herrera Oria. No obstante, jamás deja asimismo de ser le médico de los más humildes.

 

En el año 1951, durante la epidemia tifoidea que asoló a Málaga as consecuencias de filtraciones de aguas residuales del alcantarillado, realiza un magnifico estudio de la evolución de la enfermedad en los pacientes tratados con la cloromicetina, al cual fue publicado en las más importantes revistas médicas.

 

Málaga no puede olvidar que cuando en 1972 apareció inesperadamente un fatídico brote de cólera, fue el Dr. Gutiérrez Mata, como jefe de servicio, en colaboración con el Dr. Márquez Gemar  un excelente equipo de trabajo, quien consigue combatir con rapidez y eficacia la epidemia que amenazaba contagiar a un gran sector de la capital y que gracias a su extraordinaria labor pronto fue controlada. La Dirección General de Sanidad le envió mensajes de reconocimiento y felicitación por la obra bien hecha.

 

D. Antonio Gutiérrez Mata fue poseedor de una vasta cultura y un erudito de la Medicina que unía a sus grandes conocimientos su propia investigación, que enriquecía con la práctica, si dejar de estar al día de los progresos de la ciencia médica.

 

Como colofón a su vida profesional, cuando málaga tuvo Facultad de Medicina, fue llamado para impartir clase de Patología General, lo cual acepto honrado y feliz por poder transmitir a otras personas el saber médico que había  acumulado toda una vida  dedicada a la profesión.

 

El día
20 de Septiembre de 1966 fue propuesto para desempeñar la Alcaldía de Málaga t el 23 del mismo mes y año tomó posición de la misma.

 

Durante su mandato, a pesar de que era época de crisis en las arcas municipales, realizó una eficacísima labor de ordenamiento urbano, creación de escuelas, remodelados de calles, administración de los bienes municipales, estableció un quirófano en el Hospital Noble y consiguió la construcción de una de las alas de dicho hospital, apoyó e influyó con decisión en la idea del nuevo acceso a Málaga y en la prolongación de la Alameda y en suma realizó muchas e indudables mejoras.

 

Por su talante serio y honrando, sus muchas contribuciones positivas a su querida tierra, su eficacísima labor, sus altos valores humanos y la alta estima que tuvo de la suprema dignidad del hombre, la ciudad de sus amores ha querido perpetuar su memoria dando su nombre a un Colegio Público de E.G.B. y a una calle de la Barriada de El Palo donde viera su primera luz.