Un problema que por viejo huele a podrido es la carreterilla. Más de un año ha pasado desde que se prometiera darle solución, tanto a los semáforos que deberían haber funcionado este verano según la promesa, como al paso de vehículos pesados, que a pesar de la prohibición siguen pasando con la ausencia de los responsables de tráfico.
Agotada la vía diplomática de pedir una y otra vez soluciones, no nos quedaba sino pasar a otro método de exigencia más expeditiva como es el corte de tráfico, en este caso mas justificado.
Los vecinos fueron convocados para dicho corte a las once del Domingo 22 de Septiembre y media hora antes el lugar de la reunión había sido “tomado”, por la policía nacional. Nada menos que cinco furgonetas, un coche y varias motos esperando la llegada de los vecinos. Su sola presencia indudablemente intimido a muchos vecinos que no se atrevían a cruzar. Pero llegando la hora convenida los vecinos ocuparon la calzada y el tráfico quedó interrumpido a la altura del puente sobre el Gálica. Habíamos convenido en cortar durante diez minutos y aproximadamente esos fueron los que los vecinos se mantuvieron en la carretera gritando sus peticiones bajo la atenta mirada de la policía.
Como intente de colapsar el tráfico el corte fue poco eficaz ya que los automovilistas percatados de la situación escaparon por las muchas calles libre por la izquierda. No era tampoco nuestro interés en molestar a los automovilistas, sabíamos que no era el más apto pero era allí donde faltaban los semáforos y donde se encontraba el parque cuya conservación también exigíamos.
Creemos sin embargo, que los vecinos se hicieron notar y dieron su aviso y poe supuesto si los responsables no toman medidas para satisfacer sus justa reivindicaciones se darán más corte y los lugares elegidos serán as estratégicos.
No nos gusta tener que llegar a estos extremos. Pero cuando la sordera de nuestras autoridades alcanza el grado que ha alcanzado habrá que gritarles fuerte para que escuchen.