Inseguridad vial en dos puntos de El Palo

La cita con la asociación de vecinos coincide con la salida de los alumnos del colegio Miguel Hernández, junto al arroyo Gálica, en El Palo. El puente que cruza el arroyo a la altura de la carretera de Almería es apenas un estrecho pasadizo por el que hay que caminar en línea recta. La acera, además, es un viejo conglomerado en mal estado, que cuenta con un guardarraíles que protege la verja del puente de impactos, pero que estrecha aún más el paso de los peatones.
«Es un riesgo total cuando pasan los niños», subraya Santiago González, el presidente de la asociación de vecinos. Por su parte Antonio Rodríguez, dirigente vecinal, recuerda que el distrito, por petición de los vecinos, hace cuatro o cinco años amplió la acera del puente por el lado del Candado. «Pedimos una actuación porque estaba igual que aquí, pero esta parte se quedó fuera», indica.
Para el presidente de la asociación, la obra tendría que ser la misma: «No parece una obra muy complicada, lo que hicieron es meter para adentro y agrandar un poco el puente, es una obra necesaria».
Si en el lado del colegio el problema se estrecha, en el lado del  Candado el paso por el puente no tiene problema de seguridad alguno, se trata de una acera amplia que cuenta con un guardarraíl pegado a la carretera y que protege a los peatones.
«Un coche, por nada que venga, te lleva», recuerda Santiago González, que pide que el distrito haga esta obra durante la legislatura y complete los dos lados del puente.
La segunda obra que reclama la asociación se encuentra en la calle Emerencia, una pequeña calle de las playas del Palo que tiene enfrente la avenida de Salvador Allende y enfrente el centro de salud del Palo. La asociación recuerda que es una vía de salida y entrada de bañistas muy concurrida.
Santiago González escenifica el peligro que supone: si un niño sale de la playa y toma esta calle, deberá subir unas escaleras y se encontrará con una estrechísima acera y a continuación, la avenida de Salvador Allende.
La asociación de vecinos pide por un lado que se coloque una valla delante que proteja la mitad, para evitar las salidas en tromba o las pérdidas de equilibrios de los peatones. Por otro lado, también reclama que al ser una vía tan utilizada, el Ayuntamiento estudie colocar un paso de cebra.
En el escrito enviado por la asociación de vecinos del Palo al distrito se recuerda que para evitar «una salida precipitada», la valla obligará «a dar un pequeño rodeo antes de salir», además de insistir en la necesidad de un paso de peatones. «La afluencia es muy importante de La Pelusa, vienen de la calle y no tienen paso de cebra», recalca Santiago González