PUEDE SER UN GRAN DÍA, PLANTÉATELO ASÍ.

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. Ya no se habla de confinamiento 100%. El cambio está en marcha. ¡Hurra! Tras los experimentos de desconfinamiento, y los primeros pasos de la desescalada, podemos decir, “prueba superada”. Cierto que las imágenes del primer día de desescalada para niños, y la posterior para los  mayores de 14 años, no fueron la mejor imágen que invitaba al optimismo. Sin embargo, los días posteriores mostraron que aquellas primeras escénas no eran para tanto. No quitando valor a las imágenes, el impacto que estas tuvieron en la sociedad, al parecer, obraron su efecto. El día que se perdió la cordura dio paso a la aparición en TV del Hombre tranquilo que nos alentó a seguir por la buena senda, y, gracias a ello y a que las cifras, esas amigas que nos acunan desde hace días en una música menos estridente que propician la tranquilidad del espíritu, al llegar la noche, El alma se serena y podemos dormir mejor.

Hoy nos levantamos con un 0 en el casillero. No, no es la nota que merecemos, no. Estamos en un nuevo escenario. Como si de un scape room se tratase, hemos pasado de habitación, llegamos a un nuevo espacio, con nuevas reglas. La llaman la Fase 0 de la Nueva Normalidad. El responsable del Scape nos dice que hay algunos clientes en otra habitación a la que llaman Fase I, que no nos preocupemos y vayamos a nuestro aire, las normas son claras y tenemos tiempo suficiente para poder salir de ella. En la habitación hay una ciudad virtual que recrea los diferentes ambientes de la vida cotidiana habitual, sus calles, parques, personas etc. El juego consiste en tratar de recrear nuestra vida “normalizada”, con las reglas dela fase 0. Para empezar, éramos un grupo de 10 amigos y familiares, hemos venido a celebrar el cumpleaños de mi hija Cristina, y, no nos han dejado entrar a todos. “Tienen que mantener las distancias de seguridad, en esta fase no pueden todos a la vez”. Cada uno llevamos un móvil. Debemos aportar nuestros datos personales, medirnos la temperatura cada vez que por el altavoz nos lo exijan y anotar parámetros biológicos o patológicos, “es una imitación de la APP real que emplean en Corea del Sur”. Con las gafas de realidad virtual y los mandos para los desplazamientos por la ciudad virtual iniciamos la jornada. “Tómense la temperatura”, se oye por el altavoz. Un arco de seguridad se ilumina, pasamos por debajo y aparece la temperatura de cada uno, se acumula en el panel persona y en la APP. Nos organizamos. “Yo voy a comprar tornillos”, “Yo a la librería”, “Yo iré a por comida”… Así, cada uno, nos repartimos lugares para ir visitando, para “hacer vida normalizada”. El panel pita y pita constantemente. Los mensajes se confunden y el guirigay en la ciudad virtual va in crescendo. Hacemos un alto y decidimos sentarnos a reflexionar. A ver chicos recapitulemos, ¿qué avances hemos hecho? Yo he podido entrar al Mercadona virtual, es como siempre, ya iba antes y me ha resultado fácil. Yo he intentado ir a pelarme y me ha echado todas las veces. Que si estaba cerrado. Que si había gente. Que tenía que haber pedido cita previa, que si la mascarilla no la llevaba. Creo que al final lo lograré. ¿Y vosotros? A mí me ha pitado varias veces el móvil. Una porque dice que había salido de los límites del km marcado. Varias veces por acercarme a gente que decía no eran inmunocompetentes, sin guardar la distancia de seguridad, tendré que mirar, entender qué significa. Ah, y estaba subiendo una cuesta, corriendo, y ha sonado la alarma y me ha obligado a parar. “Temperatura por encima de 37,8, deténgase inmediatamente”. Tío, que susto. Me ha hecho ir al arco de temperatura, y claro, como iba corriendo a tope, ¡iba sudando, caliente! Claro, tenía la temperatura alta en ese momento. He hablado con el supervisor a través del móvil de la APP, le he explicado al médico que me hablaba la situación, me ha dicho lo siguiente, “le entiendo, cuando corre la temperatura sube, pero usted no dispone de autorización para esfuerzo prologado y extenuante, no es deportista de élite, así consta en su autorización, tiene que limitarse a practicar ejercicio de mantenimiento sin sobrepasar la frecuencia cardíaca ni la sudoración excesiva ni la temperatura”. Así que, a descansar un rato, y tras bajar la temperatura a correr a paso ligero, deporte de mantenimiento, ya pediré permiso para hacer otras cosas. Oye, abuelo y ¿tú qué haces? ¿por qué no avanzas? Mira, hijo, yo tengo ya 88 años y no me aclaro con estas cosas, quería ir a hacer pipí, por lo de mi próstata, y no había forma de entrar a ningún servicio. Que si estaba ocupado, que si las distancias, y todas esas cosas, así que ha tenido que indicarme una mujer, dónde y cómo hacerlo, varias veces, se me han quitado las ganas de seguir en este juego, me he quitado el casco y ha venido la chica de admisión varias veces y al final me va llevando a pasear por la playa, por las calles, ya no pienso entrar en ningún sitio, le he dicho que me lleve a casa y que yo os espero allí viendo la tele y oyendo la radio, y, cuando acabéis todos, me recogéis. Esto no es para mí. Pero abuelo, si esto es sólo un juego… No, no me refiero al juego, tantas normas, tanta restricción, esta nueva normalidad no es para mí, ni para los mayores. Esperemos que esto cambie, si no, lo pasaremos mal. La jornada en el Scape Room sigue. Cristina ha tomado su café con churros frente a la playa, los ha sacado de una tienda de 24 horas, sirve comida para llevar, recién abierta. El tiempo llega a su fin. La responsable del establecimiento abre la puerta. El abuelo está sentado en una silla, aburrido, este tipo de situaciones no van con él, le han cogido a trasmano, su edad, la tecnología y tantas normas lo desbordan. El resto, nerviosos y cansados, se muestran relativamente satisfechos. La duda larvada en su ánimo no les permite entrever si les permitirán avanzar a la fase I. En unos instantes lo sabrán.

Bueno chicos. ¿Qué tal la experiencia? ¿Bien? Paso a comentaros los resultados globales y los de cada uno de vosotros. Os los envío al correo en el que os inscribísteis para que los valoréis y os sirvan de aprendizaje. Mirad, os doy las claves para que los interpretéis, vosotros los estudiáis y luego hablamos. Habéis entrado 6 personas, cada uno tiene su nombre, edad y sexo, y, así sabéis quienes sois. Veréis, el tiempo de juego equivale a los 15 días de duración de la fase 0. En el resumen en la tabla Excel, por ejemplo, ¿queréis que coja uno y miramos? Vale, tomamos a la cumpleañera. ¿Te parece? Empiezo. Mirad la tabla y los datos que os pongo en vuestro móvil, eso es, dádle a Resultados individuales y mirad. ¿Lo tenemos? Bueno, Cristina no hubiera pasado la semana. Ha tenido 10 contactos por proximidad con gente afectada, 15 acercamientos a gente portadora o gente son síntomas o ya con la enfermedad pasada pero con un tiempo de contacto en la zona de no invasión superior al tiempo recomendado. Luego ha tenido varias faltas importantes. Dos intentos de subir al transporte público sin mascarilla, 6 salidas importantes de su zona de alejamiento, cuatro entradas a comercios sin la autorización preceptiva por no haber pedido cita, estar en espacio cerrado más personas de las permitidas, dos baños en playa sin ir a nadar, dos compras en establecimientos no autorizados… Así que, lo siento Cristina, no puedes pasar a la Fase I, seguramente en la vida real te habrías infectado y podrías ser un vector de transmisión, es decir, que tendrías que estar en casa guardando cuarentena estricta, en el mejor de los casos. El silencio ha caído como una losa sobre el ánimo de los participantes. Todos miran de reojo el móvil del otro. Muchos puntos rojos indican que seguramente no hubieran pasado a la nueva normalidad necesaria para transitar con garantías individuales y sociales a la fase I. El que menos puntos rojos tiene es el abuelo, el primer día todo eran puntos rojos, pero, luego, al marcharse a pasear virtualmente y seguir confinado, su normalidad de confinamiento ha sido perfecta, pero, tampoco se le podía dar el pase para avanzar, la prueba en Fase 0, técnicamente, no la ha realizado. Al final, cada uno, tiene un informe sobre lo realizado, los errores e incorrecciones, y las medidas correctoras para poder avanzar, con garantías, a la siguiente fase. Así que, chicos, ya sabéis, a repasar y a hacer otra prueba para poder obtener el certificado que os permita pasar a la Fase I. La cara de circunstancias de los participantes  es un poema. Saben perfectamente lo que hay que hacer y han procurado hacerlo lo mejor posible, y, aún así, el resultado no ha sido el que esperaban. A ver, chicos, los datos no son malos. La mayoría de gente que ha pasado antes que vosotros lo han hecho peor, muchísimo peor. Si en vez de haberlo pasado aquí en nuestro simulador lo hubiérais hecho con los de otras empresas, habríais obtenido una nota bastante alta. Pero, nosotros, somos muy estrictos y queremos que eso de llegar a caso 0 ha de ser real, y, la única forma es esta. Pero, podéis decidir, si queréis os paso a la fase I y os transfiero a otra empresa, allí se muestras con más prisas, sus criterios son más laxos. Igual que comprobamos que ocurre en la realidad con las Comunidades Autónomas, empresas y particulares. Es una opción vital de consecuencias comunitarias. Vosotros decidís.  Ya queda menos para que la ilusión de poder abrazarnos sea una realidad con la que artefactar la nueva normalidad. Y HOY especialmente PUEDE SER UN GRAN DÍA, PLANTÉATELO ASÍ.